Narras tu.
-Hola preciosa - dijo saliendo al balcón.
Iba sin camiseta y me sonreía de una manera irresistible.
-¿Qué haces aquí, Justin?- se notaba un poco de alegría en mi voz. La verdad es que, iba a pasar dos meses como vecina del chico que me gusta. Pero no quería que él lo supiera.
-¿Qué hace la gente en casas? Vivir ¿no? - se río- La pregunta seria; ¿Qué haces tú aquí?
-Voy a pasar las vacaciones aquí…- intente sonar indignada, pero en ese momento la euforia invadía mi cuerpo.
Nos encontrábamos hablando de balcón a balcón. No había mucha distancia, con lo cual nos podíamos ver perfectamente, y escucharnos bien. No hacía falta que gritáramos.
-Me has alegrado el día _______, dos meses viéndonos cada día. – me guiño el ojo.
-Siento no poder decir lo mismo – mentí – tener que ver tu horrenda cara durante dos meses, no es precisamente mi sueño. Hazlo apacible, y no me molestes.
Iba a entrar cuando pensé que quizás me había pasado un poco. Pero no quería hablar más con él.
-_______! Ahora en serio, ¿Te gustaría venir a dar una vuelta esta tarde? No estaremos solos, habrá más gente. ¿O es que no podemos ser amigos? – noté que le habían hecho daño, mis palabras. Su voz, ya no era tan alegre.
-Está bien. – le dedique una de mis mejores sonrisas- pásame a buscar , pero no te hagas ilusiones sobre lo de ser amigos.
Justin empezó a reír a carcajadas, con que lo miré con cara de pocos amigos.
-Está bien. A las 17:00 te paso a buscar. No tardes ponerte guapa. Siempre lo estas- me sonrío y entro a dentro.
Entre en mi habitación, después de que lo hiciera el. Justin. Tan solo con decir su nombre, o escucharlo me entraban escalofríos. Estaba dejándome caer en sus riendas, pero es que era imposible no hacerlo. Él lo era todo para mi, y lo seguirá siendo. Es difícil dejar de querer a alguien de un día por otro, y este era uno de esos casos. Lo más claro que tenía era que estaba perdidamente enamorada de él.
Narra Justin.
Cada día estoy más seguro de que es la chica de mis sueños. Lo tiene todo; belleza, inteligencia, es generosa, divertida. _______ , lo era todo para mí. Aunque yo para ella solo sea un niñato creído. Sé que aun está enfadada conmigo, por lo que nos paso en 5º de primaria. Yo era un crío, y las chicas no eran mi prioridad. Recuerdo que era una chica tímida, con aparato en la boca. Y ahora es una belleza en persona. Todos los chicos van detrás de ella y yo soy uno de ellos.
-Justin, ha llamado mama. Dice que no viene a comer, hoy tampoco. ¿Quieres ir al Burger?- me dijo Selena.
Selena es mi hermana mayor. Nuestra relación no es que sea buena del todo, pero en el fondo la quiero.
-No, es igual. Voy a salir con unos amigos luego- le conteste, sin que sonara demasiado borde.
Odiaba que mi madre siempre estuviera trabajando, pero no era culpa suya.
Decidí llamar a Ryan. Quería contarle que por fin lo había conseguido. Una cita con ________.
Narras tú:
Estuve toda la mañana hablando con mi madre. Hablamos sobre el instituto, sobre su trabajo, sobre papa, cuanto la había echado de menos y viceversa.
-Mama… ¿Conoces a los vecinos? – pregunté, intentando que no se notara un gran interés.
-¿Te refieres a Pattie y su familia? Los conozco des de que me mudé aquí. ¿Por qué? -aun el intento de no mostrar gran interés, mi madre me había cazado.
-Por nada, solo que Justin, su hijo va a mi clase.- Al pronunciar su nombre, me salió una sonrisa tonta. Mi madre se percató de ello, y se levanto.
-¿Te gusta?- escuché como reia.
-¿Qué? ¡NO!- me levanté, y fui a buscar un vaso de agua. La voz me salía quebrada. Estaba nerviosa.
-Era broma cielo. Voy a ir al centro, tengo que hacer unas cosas para el trabajo. ¿Tienes planes ya? – Con los planes, se refería si había quedado con Justin. Cuando quiere, mi madre es muy lista. Demasiado.
-Si, si que tengo. Ve, no te preocupes.- le sonreí.
-Estaré aquí para la cena.- dijo cogiendo el bolso- Te quiero.
-Yo a ti mama.
Subí a mi habitación, haber si había rastro de Justin. Me llevé una decepción, no estaba. Eran las 15:00, y decidí empezar a arreglarme. Puse, la radio a todo volumen y entré a ducharme. Aun no sabía que iba a ponerme. Era la primera vez, que quedaba con él, y quería dar una buena impresión.
Narra Justin.
Decidimos cocinar nosotros, bueno cocino Sel. Y lo suyo no era la cocina. Al final, pedimos una pizza. Después de comer, subí a mi habitación. Quería ver si estaba ________ en su habitación. Aun no me creía, que hubiera conseguido una cita con ella. Era algo que ansiaba desde hace mucho. No estaba. Decidí echarme una siesta, abrí el ventanal para que entrara aire. _______ tenía puesta la música a todo volumen. Estaba escuchando “mistletoe” de aquel cantante, del que todas las chicas están enamoradas de él. Qué suerte tenia, el chico este. De repente, apareció ella. Estaba bailando. Acababa de salir de la ducha, porque solo llevaba puesta la toalla. Quería entrar, pero no podía.
Bieber, la has cagado; pensé.
Me había visto. Volvió las cortinas de manera que no pudiera ver nada. En aquel momento, me sentí un perfecto inútil.

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